sábado, 30 de enero de 2010

Actualizo para dejar constancia de que no he abandonado el blog, pero no tengo nada que decir -o sí, pero no tengo ganas-.

Los exámenes ya acabaron. De momento, todo aprobado a falta de una nota.

En unos días comienzo las prácticas y... me estoy deprimiendo. No tengo ánimos para nada, y sé que no debería afrontarlas así, pero es la única manera que encuentro ahora mismo. Evito pensar en ello, pero no puedo evitar soñar (o pesadillear como digo yo) que ya están cerca. Y siento que todo va a ir mal, que no me va a gustar, que no seré capaz -aunque sea lo que más me guste y lo que siempre he querido-, y que me daré cuenta de que ese trabajo no es para mí.

Me faltan fuerzas para luchar y soy una cobarde. Lo sé. Y he llegado a una conclusión: voy restando los días, no sumándolos. Esto es que no estoy aprovechando mi vida, que no hago lo que me gustaría, que simplemente espero que llegue la noche y... mañana será otro día, otro menos para el final. Y llegará un momento en el que me arrepentiré de estar así, de no sacar partido a nada, de no haber vivido, de dejar que pasen los días como si nada y sin hacer nada.

Hoy, me siento una completa inútil.


Publicado por Desde-dentro @ 18:33
Comentarios (0)  | Enviar
sábado, 16 de enero de 2010

¡Hola, hola a todos! He estado una semanita sin escribir porque no he tenido mucho tiempo, básicamente, por los exámenes. Aunque por todos los estudiantes (o el 99,9%) es sabido que, en esos días que debemos dedicar a estudiar, nos entran extrañas necesidades de hacer cualquier otra cosa menos eso... Muchas risas Muchas risas Muchas risas

Como hablé un poco de C, tengo que decir que, después de borrarle, ha enviado algún correo pidiendo perdón y tal, pero paso absolutamente de él y me importa cero. Ahora ya tengo con quien tener conversaciones normales, sin que me hable mal, y que me importa.

Y esa persona es B. Con él, todo bien, aunque hemos tenido un par de discusiones tontas, pero no nos dura nada porque ninguno de los dos queremos volver a lo de antes ni estar mal, así que en unos minutitos lo solucionamos. He estado pensando (¡oh, milagro!) sobre un aspecto de él que me sorprende mucho...

Veréis, resulta que, a veces, me cuenta discusiones que ha tenido con alguien y yo alucino porque el vocabulario o las formas que utiliza con esas personas no tiene nada que ver con lo que hace conmigo. Hace un par de días, hice un comentario que le sentó mal (era referente a lo de las mentiras, y él se dio por aludido; cosa muy normal xD) y me lo dijo. El caso, es que acabó diciéndome que lo sentía si había parecido que estaba enfadado, pero que no lo estaba, que simplemente no sabía a qué venía mi comentario. Unas horas antes, me había contado una discusión que había tenido con una persona, y le comenté eso que he dicho... Le dije que me sorprendía que a mí siempre me ha hablado bien, hasta en las discusiones (excepto una vez), hasta incluso pedir disculpas él cuando no tiene por qué hacerlo; y que, cuando me cuenta peleas que ha tenido, sí tiene contestaciones feas o bordes con esas personas... Su explicación fue que es diferente porque discutir conmigo no le da igual y quiere estar bien (conmigo).

Por otra parte, también me comentó hace unos cuantos días que tiene "sentimientos" hacia mí que no tiene por otra persona. Y quedó en que más adelante volveríamos a hablar de eso y que me lo explicaría mejor. Ya veremos.

En cuanto a los exámenes, ya van dos y espero que salga todo bien Enfurruñado (mejor no lanzar las campanas al vuelto antes de tiempo). En una semanita, ya habrá pasado todo... Quedan tres todavía y no tengo ninguna gana de estudiar... UF.

A los que estéis en época de exámenes, desearos mucha mucha suerte y ánimo a todos.


Publicado por Desde-dentro @ 15:11
Comentarios (0)  | Enviar
jueves, 07 de enero de 2010

El cantante que me ha marcado desde niña ha sido Alejandro Sanz. Coincidiendo con su notable cambio de estilo, descubrí a Ismael Serrano y me enganché a su música. Ahora, Alejandro ha sacado nuevo disco y creo que, en la mayoría de canciones, vuelve al estilo que me enamoró, aunque veo demasiadas rimas fáciles y versos sin mucho sentido. Antes, sus canciones te llevaban a otro mundo, a otras historias, a otras sensaciones... pero, desde hace años (quizás desde el No es lo mismo), a mí no me llegaba igual.

Con las nuevas canciones, he vuelto a recordar la música que más me gustaba y me ha dado por escuchar también las canciones de siempre, esas que sé de memoria a pesar del tiempo que hacía que no las escuchaba. Aprovechando que estoy de vacaciones, no dejo de escuchar sus canciones y de emocionarme y hasta le he cogido el punto a las nuevas Amor.

El siguiente tema representa bastante bien lo que han sido mis útlimos días. A veces, ocurre que no somos tan fuertes como parece y que, al reencontrarnos con esa persona, se nos olvidan promesas hechas a nosotros mismos y recordamos momentos que creíamos pasados... Y a mí me ha sucedido esto con B, y me alegra sentir algo que llevo escuchando años y años en una canción tan especial y preciosa como esta:




ALEJANDRO SANZ - SE ME OLVIDÓ TODO AL VERTE

Las cosas pasaron muy deprisa,
los recuerdos tan despacio.
Son tan breves tus sonrisas,
tanto tiempo el que he esperado.
Para mí jamás te fuiste
porque el mundo se quedó parado,
aunque ha sido un poco raro...

Ahora, viéndote de nuevo,
me doy cuenta que te eché de menos.
Ahora, sé que no soy dueño de mis sentimientos,
que no importan los problemas
porque, al decirme que te quedas,
se me olvidó que me juré olvidarte para siempre.
Se me olvidó que prometí por una vez ser fuerte.

Y es que ya ni me acordaba, corazón,
que me gusta tu mirada tanto, amor...
Que sigue habiendo algo fuerte entre nosotros dos.
Y, ahora que te tengo enfrente,
nada es diferente.

Me hace tan feliz que vuelvas...
Nunca quise que te fueras.
¿De qué vale tanto orgullo,
tanta estúpida pelea?
Y perder en un segundo
lo que has buscado una vida entera...


Se me olvidó que no he dejado nunca de quererte.
Se me olvidó que en el amor no vale ser valiente.

Y es que ya no me acordaba, corazón,
que me gusta tu mirada tanto, amor...
Que sigue habiendo algo fuerte entre nosotros dos.
Y, ahora que te tengo enfrente,
nada es diferente.

Se me olvidó que no he dejado nunca de quererte.
Se me olvidó que en el amor no vale ser valiente.


Publicado por Desde-dentro @ 0:25
Comentarios (0)  | Enviar
miércoles, 06 de enero de 2010

Y yo no me entiendo a mí misma. Hace diez días escribí sobre el sujeto B. Después de ese mensaje, no pensaba que fuera a enviarme otro. Pues bien, cuando todavía no llevábamos ni diez minutos del año 2010, me pareció que mi móvil vibraba, pero opté por no ir a mirarlo. Alrededor de la una de la noche, me decidí y fui en busca del móvil. Tenía un mensaje de B en el cual me deseaba un feliz año y me decía que se acordaba de mí aunque yo no quisiera. Lo leí varias veces, no recuerdo cuántas, pero muchas. De los siguientes minutos sólo recuerdo que lloré.

Supongo que esas lágrimas fueron como resultado de una mezcla de sensaciones: por una parte, la tensión de los últimos días pensando si sería capaz de decirme algo se había resuelto positivamente y, una vez más, parecía que existiese una especie de telepatía entre nosotros; por otra parte, la demostración y confirmación de que sí se acordaba de mí (tanto como para dar ese paso).

Decidí contestarle, pero no me veía capaz de hacerlo en ese momento. No sabía si eso marcaría nuestro reencuentro vía MSN o si él no estaba por la labor y simplemente quería dejarlo en ese mensaje. En cuanto a mí, la verdad es que todas mis teorías sobre no volver a hablar con él, se me derrumbaron esa noche... La seguridad que tenía unos días antes se esfumó al ver el paso que B había dado.

Por eso, prefería dejar la contestación para el día siguiente y hablarlo antes con un par de personas que conocen más o menos la historia. Estas me animaron a contestarle, así que lo hice (ya por la tarde) y le devolví la felicitación y los buenos deseos para el nuevo año. Me contestó que, aunque hacía tiempo que no me mandaba ningún SMS, se acordaba de mí, de nuestras conversaciones, etc. Y ese detalle fue perfecto para proponerle (ya al día siguiente) que, si quería hablar algún día... Y que, si no quería, lo entendía perfectamente. Me contestó que sí. A partir de ahí, nos mandamos un par de mensajes más, hasta que lo agregué de nuevo al MSN y se conectó.

Estuvimos hablando horas y horas. Fue como si no hubiese pasado el tiempo. Me dijo que pensaba que no le contestaría; que si me mandó el SMS fue porque quería hablar, pero que no se atrevía por si le mandaba a... un-sitio-oscuro xD, pero que en Nochevieja se atrevió; y que, si llega a saberlo (que yo accedería a hablar), me lo habría enviado antes. Yo le dije que no, que puede que antes no hubiese querido hablar con él... También me dijo que tenía todos mis mensajes guardados y que los ha leído algunas veces en estos meses.

Ambos coincidimos en que, en estos meses, no hemos cambiado grandes cosas, aunque me dijo que esta vez iba a intentar "no cagarla"... a lo cual le respondí que no quiero mentiras y que, si me oculta algo importante, no meta la pata luego. Dijo también que no quiere seguir igual que antes, y eso creo que es una forma de reconocer lo que hizo (más le vale a estas alturas no negarme las mentiras que me dijo). No quise profundizar más en eso y le dije que prefiero no recordar ese tema... Y él está de acuerdo.

En cuanto al último mensaje equivocado, parece ser que no se dio cuenta y que se enteró el otro día cuando yo se lo dije.

Anoche estuvimos hablando otra vez. Salió el tema de los celos. Me dijo que antes se ponía celoso conmigo, y que "no ha cambiado nada en eso", que sólo le pasa conmigo y que sólo los sentía así con su primera novia (los celos). Sin embargo, me dijo que intentaría no ponerse así, porque con eso no consigue nada. Por el contexto (me estaba diciendo que conmigo era un "amigo raro"), creo que ese "en eso" abarcaba otros sentimientos que no han cambiado, no sólo el de los celos.

El caso es que hemos vuelto a los toques, mensajes, etc. Con tranquilidad, sin exageraciones. A ver si esta vez sale mejor la cosa. No pretendo que esto sea perfecto, sólo que no haya mentiras de por medio. Al menos, empiezo el año con una ilusión nueva (y parece que él también).


Publicado por Desde-dentro @ 22:31
Comentarios (2)  | Enviar