Y yo no me entiendo a mí misma. Hace diez días escribí sobre el sujeto B. Después de ese mensaje, no pensaba que fuera a enviarme otro. Pues bien, cuando todavía no llevábamos ni diez minutos del año 2010, me pareció que mi móvil vibraba, pero opté por no ir a mirarlo. Alrededor de la una de la noche, me decidí y fui en busca del móvil. Tenía un mensaje de B en el cual me deseaba un feliz año y me decía que se acordaba de mí aunque yo no quisiera. Lo leí varias veces, no recuerdo cuántas, pero muchas. De los siguientes minutos sólo recuerdo que lloré.
Supongo que esas lágrimas fueron como resultado de una mezcla de sensaciones: por una parte, la tensión de los últimos días pensando si sería capaz de decirme algo se había resuelto positivamente y, una vez más, parecía que existiese una especie de telepatía entre nosotros; por otra parte, la demostración y confirmación de que sí se acordaba de mí (tanto como para dar ese paso).
Decidí contestarle, pero no me veía capaz de hacerlo en ese momento. No sabía si eso marcaría nuestro reencuentro vía MSN o si él no estaba por la labor y simplemente quería dejarlo en ese mensaje. En cuanto a mí, la verdad es que todas mis teorías sobre no volver a hablar con él, se me derrumbaron esa noche... La seguridad que tenía unos días antes se esfumó al ver el paso que B había dado.
Por eso, prefería dejar la contestación para el día siguiente y hablarlo antes con un par de personas que conocen más o menos la historia. Estas me animaron a contestarle, así que lo hice (ya por la tarde) y le devolví la felicitación y los buenos deseos para el nuevo año. Me contestó que, aunque hacía tiempo que no me mandaba ningún SMS, se acordaba de mí, de nuestras conversaciones, etc. Y ese detalle fue perfecto para proponerle (ya al día siguiente) que, si quería hablar algún día... Y que, si no quería, lo entendía perfectamente. Me contestó que sí. A partir de ahí, nos mandamos un par de mensajes más, hasta que lo agregué de nuevo al MSN y se conectó.
Estuvimos hablando horas y horas. Fue como si no hubiese pasado el tiempo. Me dijo que pensaba que no le contestaría; que si me mandó el SMS fue porque quería hablar, pero que no se atrevía por si le mandaba a... un-sitio-oscuro xD, pero que en Nochevieja se atrevió; y que, si llega a saberlo (que yo accedería a hablar), me lo habría enviado antes. Yo le dije que no, que puede que antes no hubiese querido hablar con él... También me dijo que tenía todos mis mensajes guardados y que los ha leído algunas veces en estos meses.
Ambos coincidimos en que, en estos meses, no hemos cambiado grandes cosas, aunque me dijo que esta vez iba a intentar "no cagarla"... a lo cual le respondí que no quiero mentiras y que, si me oculta algo importante, no meta la pata luego. Dijo también que no quiere seguir igual que antes, y eso creo que es una forma de reconocer lo que hizo (más le vale a estas alturas no negarme las mentiras que me dijo). No quise profundizar más en eso y le dije que prefiero no recordar ese tema... Y él está de acuerdo.
En cuanto al último mensaje equivocado, parece ser que no se dio cuenta y que se enteró el otro día cuando yo se lo dije.
Anoche estuvimos hablando otra vez. Salió el tema de los celos. Me dijo que antes se ponía celoso conmigo, y que "no ha cambiado nada en eso", que sólo le pasa conmigo y que sólo los sentía así con su primera novia (los celos). Sin embargo, me dijo que intentaría no ponerse así, porque con eso no consigue nada. Por el contexto (me estaba diciendo que conmigo era un "amigo raro"), creo que ese "en eso" abarcaba otros sentimientos que no han cambiado, no sólo el de los celos.
El caso es que hemos vuelto a los toques, mensajes, etc. Con tranquilidad, sin exageraciones. A ver si esta vez sale mejor la cosa. No pretendo que esto sea perfecto, sólo que no haya mentiras de por medio. Al menos, empiezo el año con una ilusión nueva (y parece que él también).