Nunca he entendido a ese tipo de personas que no pueden vivir sin salir de fiesta. Estas personas son la mayoría, por tanto, sé que mi opinión es poco popular.
Entiendo que la gente aproveche su tiempo libre para quedar con sus amigos y pasar un tiempo con ellos. Es normal: la amistad, como todo, se ha de mantener y se debe sacar tiempo de donde no lo hay para hacerlo.
Pero no entiendo a aquellos que tienen como objetivo de fin de semana salir a emborracharse -o cosas similares-. No me cabe en la cabeza que haya gente que encuentre diversión en eso, que se crean guays por beber y que no tengan nada mejor que hacer. Sinceramente, me da pena escuchar a alguien planeando un sábado y que lo primero que diga es que tiene que haber alcohol, que va a "pillarse una...", o que, si no hay alcohol, para qué van a quedar. Ni entiendo a aquellos que parece que se vayan a morir porque no pueden o no han podido salir.
Alguna vez, me han dicho que el alcohol hace que te desinhibas, que no tengas sentido del rídiculo, que te abras más, etc. Y, digo yo, ¿para qué quiero desinhibirme y perder el sentido del ridículo si, realmente, no soy así? Las personas que argumentan eso transmiten que, si se comportaran como realmente son, no se relacionarían con nadie ni conocerían a otra gente. Por tanto, se deduce la intención de esconderse, de actuar de manera distinta a como actuarían en un estado normal, de querer tomar una personalidad que no es la suya. En definitiva, se engañan ellos mismos.
Supongo que es un bucle: quienes beben piensan que son ideales de la muerte, así que se relacionan con quienes también lo hacen. Van apoyándose y elogiándose entre ellos y, así, va ampliándose la cantidad de gente que ve en el alcohol el mejor aliado para pasarlo bien y relacionarse. Lo peor de todo es que, cada vez, empiezan más jóvenes a beber y a emborracharse. Y lo más triste es que no sólo se hacen daño a ellos mismos, sino que también perjudican a otros.
Yo, sinceramente, prefiero quedarme en casa. Me gusta más quedarme descansando, viendo la tele, escuchando la radio o haciendo cualquier otra cosa antes que estar por ahí dando vueltas sin hacer nada productivo (si ni siquiera sirve para cultivar una amistad). No me llama la atención eso de ir a discotecas, botellones y tonterías varias, evidentemente.
Prefiero pasar las noches sola antes que pasarlas con una compañía artificial.
Para acabar, decir que -como ya sabréis- hoy ha sido el sorteo para el mundial de fútbol del año que viene. España comparte grupo con Suiza, Honduras y Chile. Qué ganas de que empiece ya... aunque ya se ha dado el primer paso. ¿Podremos?
Y, ahora, me voy a dormir... que estoy cansada y me muero de sueño
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