Me cautiva quien es capaz de dejarme callada con sólo una palabra o una frase. Me atraen las personas inteligentes por encima de cualquier aspecto físico. Me encantan las expresiones que me dicen y son sentencias, las que no puedo rebatir.
Me siento afortunada por haber tratado con alguien así. Era un hombre sabio, de esos que hay pocos, pero fue hace tiempo.
Ahora, ese tipo de máximas están en otros lugares, en otras bocas, en otros seres... y es un honor ser yo quien las reciba...
- ¿Te puedo dar un toque?
- Todos los que quieras, y enviarme mensajes, y venir a verme, y desnudarme, y todo lo que quieras...