jueves, 22 de octubre de 2009

ELLA tenía un mal día. Por la tarde, sonó su teléfono. Era ÉL:

- Hola.
- ¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Nos vemos hoy? -le pregunta con entusiasmo-.
- Bien...
- ¿Te pasa algo? Te noto seria...
- No, nada. Estoy bien.
- Vale... Entonces, ¿qué me dices? ¿Quedamos un rato?
- Es que... no... no me apetece.
- ¿Qué te pasa?
- Nada.
- No me engañas. Te pasa algo, estás seria.
- Ah...
- ...
- No sé...
- Sí que sabes. ¿Quedamos y me lo cuentas? Te ayudaré en todo lo que pueda.
- Es que no es nada, en serio. Y tampoco tengo ganas de ir a ningún sitio...
- No me creo que no sea nada. Voy a busc...
- No, no -lo interrumpe-.
- Sí, sí, voy a buscarte. Prohibido decirme que no -dice tratando de animarla-.
- Vale... pero no vengas.
- Sí.
- No.
- Sí.
- No, jaja.
- ¿Ves? Ya te has reído.
- ... Bueno, pues ya estoy mejor, no hace falta que vengas.
- Voy a ir.
- No creo...
- Pues verás como sí.
- Pues veré como no.
- Umm... en unos minutos paso a recogerte.
- Bueno...
Venga, ¡hasta ahora! Un beso.
- Adiós... Un beso.

ÉL cuelga el teléfono preocupado, pero ilusionado a la vez por poder verla ese mismo día. ELLA, en cambio, cuelga convencida de que ÉL no irá. Cree que sólo intentaba animarla.

No pasan ni veinte minutos cuando ELLA recibe un mensaje en su móvil: "Estoy esperándote enfrente de tu casa. Baja cuando quieras. Muak". Era ÉL. Se pone nerviosa. Se arregla un poco el cabello y baja corriendo para encontrarse con ÉL, que está esperándola en su coche, desde donde la puede observar saliendo de casa.

Hola. Estás loco, pensaba que no estabas hablando en serio antes.
Pues ya ves que sí... Ahora ya me crees, ¿no? -dice él sonriendo-.
- Claro -afirma todavía sorprendida-.
- Anda, sube. Vamos a dar una vuelta.

ELLA sube al coche. ÉL le da un beso. Empiezan el recorrido hasta llegar a un lugar tranquilo. Allí, bajan del coche y dan un paseo despacio, muy despacio. ÉL le pregunta, quiere saber por qué estaba tan seria y por qué todavía lo está, pero ELLA no tiene explicación. ÉL intenta averiguarlo para ayudarla, así que le pide que le cuente cómo le ha ido el día, qué ha hecho, pero a ELLA no le apetece hablar del tema y esquiva la pregunta:

Da igual eso. ¿Cómo te ha ido a ti? ¿Has hecho muchas cosas?
Algunas -la mira con complicidad-... ¿Sabes cuál es la segunda cosa que más me ha gustado de hoy?
No -le responde con miedo-.
Verte sonreír cuando has salido de tu casa y has sabido que yo estaba ahí -dice mientras se le escapa una sincera y leve sonrisa-.

ELLA, tímida, agacha la cabeza.

- Y... has dicho que esa es la segunda cosa que más te ha gustado hoy, ¿no? -dice insegura mientras ÉL le responde que sí con la cabeza-. ¿Y la primera...? -pregunta intrigada-.
La primera... es el beso que me vas a dar ahora...

Y, efectivamente, lo besó.


Publicado por Desconocido @ 1:40
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