miércoles, 02 de septiembre de 2009

Los días de lluvia son especiales. Las calles huelen a tierra húmeda y nosotros nos cuidamos de no pisar los charcos que se van formando. Evitamos los bordes de las aceras para que los coches que pasan no nos salpiquen. Si el agua nos sorprende sin paraguas, preferimos resguardarnos en algún portal o caminar bajo los balcones para mojarnos lo menos posible, pero aun así... ¿existe alguien que nunca haya llegado a casa empapado de agua de lluvia? Con o sin paraguas, suelen ser jornadas de improvistos, de caos, de atascos y de estrés.

Por eso, son de esos días en los que apetece quedarse en casa escuchando cómo llueve afuera y viendo el agua caer a través de las ventanas... Pero también son de esos días en los que desearíamos salir a la calle y dejar que la lluvia nos empape por completo... porque lo relacionamos con pureza, con tranquilidad.

A mí me gustan los días de lluvia...
porque la casa se transforma en hogar,
porque siento paz,
porque me invitan a pensar,
porque recuerdo cuando, años atrás, hacía barquitos de papel con mi hermana y los lanzábamos a los pequeños ríos que acariciaban las aceras...

... Ahora, ya no esperamos para ver cómo navegan calle abajo, ni los arrojamos con expectación bajo la atenta mirada de nuestros abuelos, ni los construímos aprovechando folios que ya no sirven, ni escribimos en ellos, y nadie nos enseña trucos para que salgan bien... Ahora, quizás, ya no recuerde cómo se hacen los barquitos de papel...

Barquito de papel en el agua

Imagen extraída de aquí


Os dejo esta canción que me hace reflexionar sobre esos días y me gusta. A ver si tengo ocasión de escucharla en un día de lluvia ^^ ... Debajo de la letra, he puesto un vídeo para escucharla si queréis. Espero que os guste.


MARÍA VILLALÓN - LA LLUVIA


Llueve... y las aceras están mojadas.
Todas las huellas están borradas.
La lluvia guarda nuestro secreto.

Llueve... y en mi ventana te echo de menos.
Los días pasan y son ajenos.
El frío me abraza y me parte en dos.

La lluvia cae sobre los tejados
donde fuimos más que amigos.
Recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer.


Los bares han cerrado.
Ya no hay copas.
La lluvia hoy mojará mi ropa
si no estás aquí
.

Si tú no estás,
me duelen más los años.
Las heridas me hacen daño
si no vuelvo a oír tu voz.

Llueve... y las palabras se quedan mudas.
Todas las noches las mismas dudas.
Qué fue de todos aquellos besos...

Llueve... y se enmudece la primavera.
Cuento las veces que el sol espera
para secar de lluvia la acera,
para secar de lluvia el tejado
donde fuimos más que amigos.
Recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer.

Los bares han cerrado.
Ya no hay copas.
La lluvia hoy mojará mi ropa
si no estás aquí.

Si tú no estás,
me duelen más los años.
Las heridas me hacen daño
si no vuelvo a oír tu voz...
si no vuelvo a oír tu voz
en los tejados
donde fuimos más que amigos.
Recuerdo que dormimos al abrigo del amanecer.

Los bares han cerrado.
Ya no hay copas.
La lluvia hoy mojará mi ropa
si no estás aquí.

Si tú no estás,
me duelen más los años.
Las heridas me hacen daño
si no vuelvo a oír tu voz...
si no vuelvo a oír tu voz.



Publicado por Desconocido @ 3:14
Comentarios (1)  | Enviar
Comentarios
Me gusta tu blog...estaba en casa sola, viendo como llovía y se me ocurrió buscar esta canción y fijaté apareció tu blog...echo de menos que las personas hablemos de nuestras emociones..
Llueve ...y las gotas sobre mi ventana me hablan de otros días, de otros olores, de otras personas ya lejanas, de sonrisas y de lágrimas...!!que pena que la gravedad nos pegue tanto a la tierra y no nos deje mirar más al cielo y a nuestros sueños!!.
Un beso guapa...sea quien seas.
Publicado por Cecill
domingo, 29 de noviembre de 2009 | 17:03