Hola a todos los que os pasáis.
Estos últimos días no han estado mal: diferentes, rutinarios... Un poco de todo. Lo que no cambian son los piques entre nosotros. Pfff, cada vez nos enfadamos por cosas más tontas. Siguen sin gustarme las mentiras y las ocultaciones que puedan tener consecuencias. Y él se empeña en hacer uso de estas. Estoy harta de no poder nombrar a nadie (sobretodo, si es de genero másculino) por sus celos. Sin embargo, reconozco que a veces hago uso de ello para picarle e intentar demostrarle que puede confiar en mí; aunque no sé por qué tendría que confiar en mí, si no somos nada.
Le hice romper la canción que había empezado a escribirme. No quiero que haya nada que le haga ser "especial", y estaba enfadada. Enfadada porque me había mentido -una vez más- y encima pone mil excusas para negarlo.
Hace un rato me ha hecho una perdida... Se la he devuelto, pero... no sé. A veces pienso que es todo mentira, que es una enorme mentira. Otras veces, en cambio, me da por creerme que es verdad todo lo que me dice. No sé, como ya dije en algún artículo, puede que hablando (de voz) con él, me aclarase un poco. El otro día, casualmente, me dijo que lleva tiempo queriendo hablar conmigo por teléfono, que cuándo vamos a hablar. ¿Veis? Si es que hasta en eso coincidimos: yo pienso algo y va él y lo suelta. Algunas veces, estas cosas me hacen pensar que nos conocemos más de lo que yo creo, como él dice.
En fin, me despido con una canción, que ya era hora de dejaros alguna. Espero que os guste:
CINCO DE ENERO - HOY PARA VARIAR
Hoy, para variar, no pienso en ti.
Si algo quiero dar, empiezo por mí.
Miro en el cristal de mi propia fe.
Hoy, para variar, lo hago bien.
Hora de empezar de una vez a cuidarme un poco.
Cambio de estrategia: dejo la trinchera.
Se acabó la guerra.
Hoy, para variar, no pienso en ti.
Miro en el cristal del porvenir.
No pasar de largo por lo que me queda,
dejar la tristeza para quien la quiera.
Y no juzgarme por lo que fui y lo que sé.
No olvidarme de lo que soy y lo que ves.
Hoy, para variar, lo hago bien.
Hora de empezar de una vez a cuidarme un poco.
Cambio de estrategia: dejo la trinchera.
Se acabó la guerra.
Hoy, para variar, no pienso en ti.
Miro en el cristal del porvenir.
No pasar de largo por lo que me queda,
dejar la tristeza para quien la quiera.
Y no juzgarme por lo que fui y lo que sé.
No olvidarme de lo que soy y lo que ves.
Y no juzgarme por lo que fui y lo que sé.
No olvidarme de lo que soy y lo que ves.