Y cuando todo está bien, cuando parece que podría estar empezando a ser feliz, vienen otros a estropearlo todo. O casi todo, espero volver a mi encuentro fugaz con la felicidad. Por cierto, qué asco los profesores y las profesoras que se creen que lo saben todo... qué asco cuando alguien está en un cargo y no se lo merece para nada. Odio a las personas falsas, y no me muerdo la lengua cuando he de decirlo.
Y tú, ¿a qué estás jugando?
Y él, ¿a quién cree que engaña? (A mí, no).
Confundida.
Empieza la cuenta atrás hacia los exámenes.