Vaya susto que me has dado: una caída con la moto. Mira que te lo digo siempre, que no me gustan las motos, que me dan miedo, que las veo poco seguras... Pues ha pasado lo que te dije el sábado que podía pasar. Y ha tenido que pasar precisamente hoy. Después de lo de anoche. Por suerte, se ha quedado en un susto... Bueno, y en una fisura y algunas quemaduras. Nada comparado con lo que hubiese podido pasar.
No me gusta que seas tan celoso, ya lo sabes. Cada uno tiene su lugar: tú tienes el tuyo, y él tiene el suyo. Nadie sustituye a nadie, ni cambio a uno por otro. Espero que sea verdad eso que me has dicho de que no vas a volver a coger la moto porque no quieres ver sufrir a nadie ni verme llorar a mí. Te recordaré esto cuando hagas el amago de cogerla otra vez.
Y que sí, que te cuidaría... No me des más sustos, anda.
TKM, lo sabes.