Es cierto, como dice Ismael Serrano, que el amor es a veces como el silencio: si se nombra, se rompe. A menudo, es necesario guardar sentimientos para no hacer daño a la otra persona, a nosotros mismos o a terceros. Pero también es bonita la magia de saber que alguien siente algo especial por ti, aunque en ocasiones no lo diga o se empeñe en negarlo bajo la complicidad de una sonrisa o una mirada; lo cual nos provoca a veces la necesidad de hacer preguntas para estar seguros. A veces, es tan profundo el amor entre dos personas que ni el silencio ni la negación logran librarnos de la certeza de que "no podría estar sin ti".
La siguiente canción habla de eso...
ISMAEL SERRANO - CON UNA PENA DE MUERTE
Con una pena de muerte maldigo
injustamente a los que antes
compartieron contigo los delirios de la carne.
Y se hace tarde, y hay quien nos dice
que debiéramos mirar más el reloj.
El amor entre tú y yo es a veces
como el silencio, y al nombrarlo se rompe.
Noche tras noche me hago adicto a tus ritmos,
tus sonidos, tus sabores.
Cargados de buenas intenciones
nos empapamos de urbanidad,
vendimiando en las aceras
alguna que otra hermosa amistad.
Y yo vigilo tu sonrisa mientras tomas
un té en un café del centro.
Mar adentro mientras las sirenas cantan.
Hay quien se tapa los oídos,
quien se ata al mástil de proa.
Tú y yo dejamos
que nos seduzcan con su canto.
Nos estrellamos contra las rocas.
Planeando una huida
por las calles de Madrid,
tú me preguntas, mirada dulce,
si me moriría sin ti.
Yo aterrado me escondo en un vaso
cargado de alcohol y te respondo:
"maldita sea, no lo compruebes por favor".
Y te dices fuerte e independiente,
y a veces me pareces débil en mis manos
como un copo de nieve que se deshace,
negándose a confesarse enamorada de mí.
Y sé que no podría estar sin ti,
sé que no podría estar sin ti.
Te dices fuerte e independiente,
y a veces me pareces débil en mis manos
como un ligero copo de nieve que se deshace,
negándose a confesarse enamorada de mí.
Y sé que no podría estar sin ti,
sé que no podría estar sin ti.
Ya escribí sobre la Eurocopa cuando empezó, así que ahora que ya ha terminado quería dejar algo escrito sobre ella.
Utilizando el lema de Cuatro, ya hablé en ese artículo del famoso "PODEMOS". Y sí... PUDIMOS.
¿Qué se siente cuando tu selección gana algo grande? Ahora ya lo sabemos y, la verdad, no se puede describir con palabras. Es una sensación que sólo se puede transmitir con el brillo especial en los ojos, con la sonrisa permanente, con la cara de felicidad que se nos quedó a todos los que apoyábamos a la selección española cuando terminó el partido contra los alemanes. Fue increíble: "El día 29, España campeón"... Sí señor. Ya no podremos decir que tenemos campeones en todos los deportes excepto en el fútbol.
¿Y con qué me quedo?
Me quedo con ese grupo de campeones, de personas (no sólo los jugadores), que han hecho posible esta gran victoria. Los que nos han hecho disfrutar tanto, los que han sido capaces de hacernos vivir la semifinal contra Rusia sin apenas sufrir, los que han trabajado para que ser campeones fuera algo más que un sueño (una realidad).
Me quedo con Villa, que se tuvo que perder la final por lesión y, a pesar de ello, ha sido el máximo goleador del torneo. Me quedo con Xavi, que ha jugado de lujo y así ha sido reconocido como el mejor jugador de la Eurocopa. Me quedo con Casillas, el portero (el santo) menos goleado. Me quedo con Reina (qué espectáculo nos ofreció en Colón). Me quedo con cada jugador que ha estado ahí.
Pero me quedo también con los que me han hecho vivir cada sensación y cada momento como si estuviera allí donde se producía cada partido. ¿Y quiénes son? Pues son ese grupo de personas que trabajan en Carrusel Deportivo y, también, en Cuatro. Ya os hablé la otra vez de ellos y lo vuelvo a hacer ahora. No me he despegado de la radio cada vez que estos chicos (y chicas) nos hablaban desde lejos. Y me quedo con todos los momentos que nos han hecho vivir, con estos "locos" que celebran un gol cantando el "Asturias, patria querida", gritando, dejándose la voz en cada palabra. Me quedo con ese Paquito González emocionado al final del partido. Con él, con Manolo Lama, con Antonio Romero y con Juan Antonio Alcalá... quienes, de vez en cuando, aperecían en Cuatro cuando les enfocaban en pleno partido y nos saludaban a los oyentes. Me quedo también con "el otro Luis" (los que escuchan la SER sabrán a quién me refiero... la de veces que me he reído con él). Y, cómo no, me quedo con el baño de los jugadores a Juanma Castaño (muy emotivo), con sus entrevistas a diferentes miembros de la Familia Real (ahí le salía el Juanma Peñafiel que lleva dentro... jaja), con su magnífico trabajo. GRACIAS a todas las personas que han colaborado desde Carrusel Deportivo y desde Cuatro... habéis contribuido a que viviera al 100% esta Eurocopa.
En fin, que esto no se me olvidará nunca. Y, si pasara, está todo grabado...
"El fútbol no es cuestión de vida o muerte, es mucho más que eso" (Bill Shankly)
Quiero agradecer a todos los que alguna vez han pasado por mi blog y, en especial, a los que os molestáis en dejarme algo escrito.
Hoy os doy las gracias a "churuma" y a "akira57". Gracias por leerme, gracias por dejar comentarios, gracias por animarme a seguir escribiendo, gracias por vuestras opiniones...
A "churuma", no sabía que alguien podía sentir algo especial con lo que escribo... Muchas gracias por lo que me has escrito 
A "akira57", me ha alegrado muchísimo todo lo que me has dicho, que te guste lo que escribo y ese "no cambies nunca"
. Por cierto, que sí, los dos artículos que me has comentado iban dedicados a la misma persona. Muchas gracias a ti también.
Bueno, cuando tenga un poco de tiempo intentaré pasarme por vuestros blogs y escribiros algo.
Os dejo algo dedicado a los que hayáis entrado a leer esto:
"Agradece a la llama su luz, pero no olvides el pie del candil que, constante y paciente, la sostiene en la sombra" (Rabindranath Tagore).
Supongo que ya sabrás que eres especial para mí. Hace un par de meses me dijiste que yo lo era para ti. Incluso me soltaste un "te quiero un montón" que me sorprendió, no por el contenido, sino por el hecho de que te atrevieras a decírmelo... Y la verdad que no supe qué contestarte. En realidad, me quedo sin palabras cada vez que me dices lo que significo para ti o lo que sientes por mí.
Sabes que hacía unas semanas que no hablábamos, y el otro día te echaba de menos... Sí, tenía ganas de saber algo de ti. Te escribí y te lo dije, y casi te faltó tiempo para contestarme (te lo agradezco). Anoche estuvimos hablando después de tanto tiempo, y nos faltaban líneas en nuestra conversación para decirnos la de veces que me había acordado de ti y la de días que me habías echado de menos. Creo que fue una de las pocas veces en las que he hablado más que tú, a pesar de que se me hacía muy raro volver a estar contigo. Y supongo que te sorprendió que fuera tan sincera contigo (hasta me confesaste que te daba vergüenza decirme según qué cosas). Me gustaría que supieras que haces que me sienta especial cuando me dices esas cosas tan bonitas (que lo guardo para ti y para mí...).
Pero todo se acaba, como dices tú. Y tenías que irte... y tenías que despedirte. Y ya sé que no te gustan las despedidas largas; así que me dijiste un "te quiero mucho, niña" para despedirte (aunque me pareció que lo dijiste un poco resignado -jeje-, me emocionó mucho). Como he dicho antes, algo parecido me dijiste hace unos meses, pero aquella forma de decirlo era más 'informal'... Ayer cambiaste "un montón" por "mucho, niña". Lo dicho, que me haces especial y me siento querida contigo. Y le doy todavía más valor porque sé que te cuesta reconocerlo y mostrarte así (de tierno
).
Sin embargo, a diferencia de otras veces, no me quedé callada ni te dije que no sabía qué decirte (a esto me contestaste otras veces que no dijera nada, a ver si lo iba a estropear -de película...-). Anoche metí entre mi última frase antes de irnos que "yo también te quiero mucho". Sé que te sorprendió, porque estoy segura de que no te lo esperabas... Supongo que esperabas silencio como en otras ocasiones. Pero la verdad es que estos días pasados te he echado de menos (aunque al mismo tiempo no me apetecía hablar contigo... cosas muy raras que me pasan
) y me apetecía decirte que te aprecio, que te tengo mucho cariño, pero no sabía cómo soltártelo; así que cuando me dijiste eso para despedirte, me pareció que era una oportunidad única y perfecta para decirte que yo también te quiero... y la aproveché. 
Así que, para terminar este 'discurso' sólo tengo que reproducir lo que te dije ayer: y yo también te quiero mucho. (Si alguna vez lees esto, perdóname, ¿vale?)
Ahora dejo una canción, y va dedicada especialmente a ti...
CRISTIAN CASTRO - IMAGINA
Imagina las cosas que pudiera hacer contigo.
Imagina la paz y la ternura que sentimos.
Imagina lo dulce y lo divino que sería.
Imagina que juntos estaremos algún día.
No existe amor igual que el que te puedo dar toda la vida.
Yo sé que puedo ser quien te haga más feliz, más consentida.
Imagina la noche que te duermas en mis brazos.
Imagina besar todo tu cuerpo muy despacio.
Imagina todito lo que tengo en mí guardado.
Imagina: te entrego el corazón; no te lo doy, te lo regalo.
Imagina querernos con locura y sin medida.
Imagina vivir con tanto amor toda la vida.
No existe amor igual que el que te puedo dar toda la vida.
Yo sé que puedo ser quien te haga más feliz, más consentida.
Imagina la noche que te duermas en mis brazos.
Imagina besar todo tu cuerpo muy despacio.
Imagina todito lo que tengo en mí guardado.
Imagina: te entrego el corazón; no te lo doy, te lo regalo.
Mi amor, imagina un mundo,
una vida para estar siempre juntos.
Imagina: si puedes, imagínate, mi amor,
cuánto te amo...
Gracias por tu comentario, la verdad que siempre viene bien que alguien te diga que le gusta lo que haces. Me has dado fuerzas para seguir escribiendo...
A ver si te animas a escribir tu y te leo. Muchas gracias. Un beso 