Artículo número 100.
Quién me iba a decir cuando empecé con el blog hace poco más de dos años que llegaría a escribir cien entradas...
Ni yo misma lo imaginaba, pero aquí están todas. Momentos buenos y malos, preguntas y sentencias, creación, música y citas célebres prestadas. Todo eso y más queda reflejado en lo que he escrito hasta ahora. No es lo mejor ni lo peor, no es mucho ni poco; es lo que he sentido y ha salido de mí en cada momento.
He ido evolucionando, escribiendo cada vez sobre aspectos más personales y con más detalle. No sé si alguien me leerá habitualmente, ni si a alguien le gusta o le interesa tanto lo que escribo como para seguirme. Lo que sé es que, alguna vez, he ayudado a personas a sentirse menos solas, a que se vieran identificadas en algo que les había ocurrido igual que a mí.
Como siempre, agradezco a todos los que han pasado por aquí dejando su huella en forma de comentario. Y también a quienes me leen en silencio, quienes también contribuyen a aumentar el número de visitas.
Sin más, DESDE DENTRO, siempre yo.
Y, hablando de cienes, quiero hacer una mención especial al centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández. No voy a hablar de sus obras ni de su vida, porque para eso ya hay páginas especializadas. Sólo quiero decir que este poema en voz de Joan Manuel Serrat constituye una de las canciones más emotivas que he escuchado. Pone palabras a la esperanza de un padre preso por la lucha a favor de la libertad; esperanza que sigue viva gracias al recuerdo de su familia y al amor que siente por su mujer y sus hijos.
En el siguiente vídeo, Serrat se encarga de contar cómo surgió este poema en manos de Miguel Hernández. Os invito a que os emocionéis con él...
JOAN MANUEL SERRAT - LAS NANAS DE LA CEBOLLA
La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha,
grande y redonda.
En la cuna del hambre,
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol,
por venir de mis huesos
y de mi amor.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre,
siempre en la cuna
defendiendo la risa
pluma por pluma.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma,
sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla;
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre...
Pues hoy: lunes, 22 de marzo de 2010.
La pregunta que me habían hecho varios niños ha sido respondida hoy.
Buenas sensaciones, tranquilidad, normalidad... Me gusta.
Gracias a ToniN por tus palabras, en serio, ayudan.
También le agradezco el comentario a Invitado. No soy nadie para opinar respecto a tu historia, pero creo que no es justo que estés mal por haber confesado lo que realmente sientas. Creo que es peor callar y, como bien dices, el tiempo pondrá las cosas en su sitio. Dejémonos llevar... Un beso y ánimo.
Actualizo rápido porque tengo sueño y dolor de cabeza. Un saludo a todos.
Viva, pero cansada. El tiempo libre que me queda lo aprovecho para hacer... más bien nada. Intentaré escribir en los próximos días y contar algunas novedades.
Para el anónimo que comentó aquí y aquí: gracias por tus palabras. Si te gustaría tener un blog, te animo a que lo hagas. Yo también pienso que mis tonterías no interesan a nadie y que no soy capaz de escribir cosas bonitas, pero luego aparece gente como tú que me hace cambiar de idea y pensar que, al menos, a una persona le interesa y/o le gusta lo que escribo. Un beso.
¡Saludos a todos! (Si es que hay alguien...)
Según el DRAE, vocación es la "inclinación a cualquier estado, profesión o carrera".
Para mí, ahora mismo, vocación es:
- emocionarme cuando un niño me llama "maestra",
- no poder dejar de sonreír cuando los niños me dan los buenos días por la mañana uno a uno,
- recibir con ilusión un regalo que me dio una niña el segundo día de entrar yo a clase,
- sentirme útil cuando logro que los niños entiendan algo que les cuesta entender, o cuando me preguntan qué día es para asegurarse antes de escribirlo en la pizarra, o sencillamente cuando les ayudé a ponerse el disfraz de Carnaval,
- alegrarme cuando un niño me ve por los pasillos o por la calle y me saluda ilusionado al grito de "¡maestra!",
- etc.
Y, ahora, me explico: esta semana he empezado las prácticas en un colegio y, como se puede deducir, estoy gratamente sorprendida -de momento-.
Hace meses escribí en el blog que me esperaba una época mala y difícil. Pues bien, a esto me refería. No me veía capaz de estar en una clase con 25 niños y salir viva. Es más, no me veía capaz ni de entrar al aula, tenía miedo de la reacción de los niños, de estar atacada de los nervios cuando llegara el día (sí, soy muy insegura y tímida)... y la verdad es que entré tranquila (seguramente porque la hora anterior estuve con la tutora) y que los alumnos desde el principio me han respetado y me han tratado bien. Cuando entré, la tutora me presentó a ellos como una maestra más y les pidió que me dijeran su nombre para que fuera conociéndolos. En ese momento no se me quedaron más de 3 ó 4 nombres, pero ahora ya me los sé casi todos xD.
No acabo de creerme lo que me está pasando, aunque debería decir que no acabo de creerme lo que he conseguido. A pesar de esto, he elegido Vocación como título para este artículo porque es lo que sentí que era para mí esta profesión desde el primer día que llegué al colegio como estudiante en prácticas. Porque desde muy pequeña he querido "ser maestra" y, ahora que estoy de prácticas en el mismo colegio al que iba como alumna, recuerdo cuántas veces he deseado hacer lo que estoy empezando a hacer ahora. Estoy en proceso de asumir que estoy cumpliendo un sueño y que, realmente, ese sueño hecho realidad me gusta.
Sé que esto todavía son prácticas, que estoy aprendiendo, que no tengo toda la responsabilidad y el trabajo real, pero... también sé que me apetece seguir, aunque me estrese y llegue cansadísima a casa (ya no recordaba qué era eso de tener clase por las tardes), y a pesar de todo el trabajo que tengo que hacer para la memoria que debemos entregar.
Por otra parte, desde hoy tengo una nueva matrícula de honor. Era la última nota que faltaba por hacerse oficial y qué mejor manera de terminar la carrera... Debería valorar más el hecho de haberlo aprobado todo y a la primera, lo cual no imaginaba ni de lejos hace casi 3 años cuando empecé en la universidad. Por tanto, lo único que me falta para tener el título es aprobar las prácticas. Yo siempre he pensado que no me sentiría maestra cuando tuviera el título, sino cuando estuviera trabajando en una escuela con niños. Ahora digo que una se siente maestra cuando los niños te llaman así... "maestra" (o, al menos, eso me está pasando a mí ).
Y ya por último, sobre los comentarios, agradecer a Andrea que dejara el suyo en una entrada tan sencilla. Un beso =)
Actualizo para dejar constancia de que no he abandonado el blog, pero no tengo nada que decir -o sí, pero no tengo ganas-.
Los exámenes ya acabaron. De momento, todo aprobado a falta de una nota.
En unos días comienzo las prácticas y... me estoy deprimiendo. No tengo ánimos para nada, y sé que no debería afrontarlas así, pero es la única manera que encuentro ahora mismo. Evito pensar en ello, pero no puedo evitar soñar (o pesadillear como digo yo) que ya están cerca. Y siento que todo va a ir mal, que no me va a gustar, que no seré capaz -aunque sea lo que más me guste y lo que siempre he querido-, y que me daré cuenta de que ese trabajo no es para mí.
Me faltan fuerzas para luchar y soy una cobarde. Lo sé. Y he llegado a una conclusión: voy restando los días, no sumándolos. Esto es que no estoy aprovechando mi vida, que no hago lo que me gustaría, que simplemente espero que llegue la noche y... mañana será otro día, otro menos para el final. Y llegará un momento en el que me arrepentiré de estar así, de no sacar partido a nada, de no haber vivido, de dejar que pasen los días como si nada y sin hacer nada.
Hoy, me siento una completa inútil.
¡Hola, hola a todos! He estado una semanita sin escribir porque no he tenido mucho tiempo, básicamente, por los exámenes. Aunque por todos los estudiantes (o el 99,9%) es sabido que, en esos días que debemos dedicar a estudiar, nos entran extrañas necesidades de hacer cualquier otra cosa menos eso...

Como hablé un poco de C, tengo que decir que, después de borrarle, ha enviado algún correo pidiendo perdón y tal, pero paso absolutamente de él y me importa cero. Ahora ya tengo con quien tener conversaciones normales, sin que me hable mal, y que me importa.
Y esa persona es B. Con él, todo bien, aunque hemos tenido un par de discusiones tontas, pero no nos dura nada porque ninguno de los dos queremos volver a lo de antes ni estar mal, así que en unos minutitos lo solucionamos. He estado pensando (¡oh, milagro!) sobre un aspecto de él que me sorprende mucho...
Veréis, resulta que, a veces, me cuenta discusiones que ha tenido con alguien y yo alucino porque el vocabulario o las formas que utiliza con esas personas no tiene nada que ver con lo que hace conmigo. Hace un par de días, hice un comentario que le sentó mal (era referente a lo de las mentiras, y él se dio por aludido; cosa muy normal xD) y me lo dijo. El caso, es que acabó diciéndome que lo sentía si había parecido que estaba enfadado, pero que no lo estaba, que simplemente no sabía a qué venía mi comentario. Unas horas antes, me había contado una discusión que había tenido con una persona, y le comenté eso que he dicho... Le dije que me sorprendía que a mí siempre me ha hablado bien, hasta en las discusiones (excepto una vez), hasta incluso pedir disculpas él cuando no tiene por qué hacerlo; y que, cuando me cuenta peleas que ha tenido, sí tiene contestaciones feas o bordes con esas personas... Su explicación fue que es diferente porque discutir conmigo no le da igual y quiere estar bien (conmigo).
Por otra parte, también me comentó hace unos cuantos días que tiene "sentimientos" hacia mí que no tiene por otra persona. Y quedó en que más adelante volveríamos a hablar de eso y que me lo explicaría mejor. Ya veremos.
En cuanto a los exámenes, ya van dos y espero que salga todo bien
(mejor no lanzar las campanas al vuelto antes de tiempo). En una semanita, ya habrá pasado todo... Quedan tres todavía y no tengo ninguna gana de estudiar... UF.
A los que estéis en época de exámenes, desearos mucha mucha suerte y ánimo a todos.
El cantante que me ha marcado desde niña ha sido Alejandro Sanz. Coincidiendo con su notable cambio de estilo, descubrí a Ismael Serrano y me enganché a su música. Ahora, Alejandro ha sacado nuevo disco y creo que, en la mayoría de canciones, vuelve al estilo que me enamoró, aunque veo demasiadas rimas fáciles y versos sin mucho sentido. Antes, sus canciones te llevaban a otro mundo, a otras historias, a otras sensaciones... pero, desde hace años (quizás desde el No es lo mismo), a mí no me llegaba igual.
Con las nuevas canciones, he vuelto a recordar la música que más me gustaba y me ha dado por escuchar también las canciones de siempre, esas que sé de memoria a pesar del tiempo que hacía que no las escuchaba. Aprovechando que estoy de vacaciones, no dejo de escuchar sus canciones y de emocionarme y hasta le he cogido el punto a las nuevas
.
El siguiente tema representa bastante bien lo que han sido mis útlimos días. A veces, ocurre que no somos tan fuertes como parece y que, al reencontrarnos con esa persona, se nos olvidan promesas hechas a nosotros mismos y recordamos momentos que creíamos pasados... Y a mí me ha sucedido esto con B, y me alegra sentir algo que llevo escuchando años y años en una canción tan especial y preciosa como esta:
ALEJANDRO SANZ - SE ME OLVIDÓ TODO AL VERTE
Las cosas pasaron muy deprisa,
los recuerdos tan despacio.
Son tan breves tus sonrisas,
tanto tiempo el que he esperado.
Para mí jamás te fuiste
porque el mundo se quedó parado,
aunque ha sido un poco raro...
Ahora, viéndote de nuevo,
me doy cuenta que te eché de menos.
Ahora, sé que no soy dueño de mis sentimientos,
que no importan los problemas
porque, al decirme que te quedas,
se me olvidó que me juré olvidarte para siempre.
Se me olvidó que prometí por una vez ser fuerte.
Y es que ya ni me acordaba, corazón,
que me gusta tu mirada tanto, amor...
Que sigue habiendo algo fuerte entre nosotros dos.
Y, ahora que te tengo enfrente,
nada es diferente.
Me hace tan feliz que vuelvas...
Nunca quise que te fueras.
¿De qué vale tanto orgullo,
tanta estúpida pelea?
Y perder en un segundo
lo que has buscado una vida entera...
Se me olvidó que no he dejado nunca de quererte.
Se me olvidó que en el amor no vale ser valiente.
Y es que ya no me acordaba, corazón,
que me gusta tu mirada tanto, amor...
Que sigue habiendo algo fuerte entre nosotros dos.
Y, ahora que te tengo enfrente,
nada es diferente.
Se me olvidó que no he dejado nunca de quererte.
Se me olvidó que en el amor no vale ser valiente.